no le saca la vuelta a la ley

Si yo pudiera

Publicado: 2009-09-13

Te abrazo fuerte y no te suelto. Te aprieto hasta que cada pena que corre por tus arterias sea exprimida vía tus capilares fuera de tu sistema.

No soporto verte triste.

Sé que no puedo ni me corresponde hacerte feliz ni que es entera culpa mía que no lo seas pero voy a intentar que los huequitos que se forman en tus cachetes cuando sonríes aparezcan nuevamente. Y se queden.

Para comenzar voy a asegurarme que te despiertes todas las mañanas (bueno, casi todas) con la piel erizada y descubierta. Sin apuros. Con palabras que no solo te acaricien si no que te informen y recuerden que eres un ser poco común. Digo poco común porque a menudo no me encuentro con seres que escuchen, que construyan, que den, que respeten, que diviertan, que enseñen, que amen como tú lo haces.

Me aseguraré que mis labios vayan mermando los leves temblores que produce la ausencia de alegría, la pena sin sentido y que estos sean reemplazados por los que son consecuencia de las miles de señales eléctricas que llegan y estimulan a ese pequeño e intenso lugar en el cuerpo femenino. Que antes de comenzar el día me digas convencida “Soy tu diosa”.

Estoy considerando seriamente aprender a manejar para llevarte lejos. Atravesar cordilleras, valles, puentes y ciudades. Podríamos llegar a la península de Yucatán y si nos queda energía pues continuar hasta El Cairo.

Y si me dices que sola te quieres ir, hazlo…pero regresa.

Si te regalo un perrito, o al menos una cara de halconcito ¿te sentirías mejor?

Quizás si vamos a comer algo rico con el sabor a manteca de la cocina de tus tías y nos tomamos todos los vinos del local regresaremos al departamento cantando y trepando las rejas del vecino, al día siguiente la risa al recordarlo se instalará nuevamente entre tus costillas.

Antes deseaba tener una espalda y brazos grandes para gustarte más. Ahora pienso que sería bueno para poder levantarte y cargarte cuando lo necesites, así como lo has hecho tú conmigo miles de veces. Mañana mismo voy al gimnasio…

Pero por sobre todo quiero que sepas que si no tengo las herramientas para darte lo que necesitas, si en mis manos no está esa habilidad pues de todas maneras y sin duda estoy para acompañarte en esa búsqueda; y de cuando en cuando alcanzarte un bastón, un poquito de agua, un mapa, una linterna, un cuchillo, una canción, un beso, una cama, una fiesta y un poquito de sensatez.


Escrito por

pachi valle riestra

mujer peruana de 42 años, bailarina, coreografa, maestra de danza. Además y aveces...jurado de programas concurso de baile en la televisíon, sin ser actriz ha actuado en la televisión y en teatro, sin ser escritora escribe porque la hace feliz, caminante porq


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