No es común despertarme luego de haber dormido solo cinco horas por culpa de un inclemente insomnio y no estar fastidiada.
Tampoco es normal en mi no sentirme desahuciada cuando siento dolor en la rodilla izquierda, una contracción en el cuello, una punzada en una de las vértebras lumbares y una nueva y extraña molestia en el tercer dedo del pié derecho.
Esto era un buen presagio.
Salí de mi casa temprano, a la misma hora de siempre, y había sol. Todos sabemos cuan raro y agradable es que salga el sol en el invierno en Lima. Si supiera silbar hubiera silbado pero me contenté con repetir 2 o 3 frases de la canción de Tito El Bambino que sonaba en la radio “El amor es una magia. Una simple fantasía……que crece y crece…..”.
Hice todo lo que tenía que hacer, sin apuros y con gusto. Luego me senté a esperar. No se que esperaba pero lo hacía con ilusión y sin temores y mientras tanto iba leyendo, sin concentrarme, Perú 21.
Los rayos del sol iban calentando mi cuero cabelludo e iban entrando por el al resto de mi cuerpo. Su calor me iba llenando de algo similar a una gelatina que me producía cosquilleos y al poco rato toda yo me sentía suave y dispuesta.
En eso levanté la mirada y con dificultad por la mucha luz del día vi un espejismo. Parecía que era un caballo celeste pero no estaba segura. En cualquier caso sonreí desde el útero y decidí seguirlo. Me dejé llevar. No sabía a donde me conducía pero pensé que era bueno no tener las riendas siempre. Era como si estuviera de vacaciones en mi propia ciudad, como si yo fuera una turista y eso me encantó.
Caminé mucho, siguiéndolo siempre y olvidando por un rato la lista de cosas que tenía que hacer, dejando las culpas atrás, muy atrás.
Con cada paso mi cuerpo se iba acalorando, agitando, empapando de sudor. Comencé a jadear pero aún no quería detenerme. Música acompañaba mi paseo. Nunca dejó de sonar y eso contribuía a que cada esquina fuera más interesante. Me gustó todo lo que ví. No era nada nuevo, ni extraordinario pero ese día lo percibía especial, más que otros.
El caballo celeste se detuvo y a mi me comenzó a dar hambre. Entré a un chifa y comí pollo enrollado y chancho asado y quería seguir comiendo. Estaba insaciable.
No solo me llené la panza sino que me llené de mil sensaciones y de tanto sentir mi cuerpo, lo dejé de sentir. Quedé como anestesiada. Justo antes de que la saliva se me comience a derramar por las comisuras de la boca me incorporé. Fui al baño y en el espejo me ví rosada, despelucada y con el poco maquillaje corrido. Me pedí un café y un postre de flan con galletas. Cuando salí del local ya no estaba el espejismo del caballo celeste.
Al rato me encontré con mi madre. Pensé que su vitalidad, entusiasmo y, sobre todo, tranquilidad me dan a mi la felicidad y calma que necesito en mi vida. Si ella está bien yo también lo estoy.
Y llegó la noche. Hubiera preferido no ducharme y quedarme con el sudor pegajoso del día pero lo hice y me sentí pura y preparada para gozar de los vegetales crujientes y la frescura de cada ingrediente dizque orgánico. Mientras el vino recorría mi boca, garganta y esófago confirmaba que sentir placer es importante y sencillo y fácil.
Escuchaba a lo lejos el sonido de un piano y sus notas parecían dedos tocándome la clavícula, el vientre, la columna.
Su voz y sus palabras me fueron conduciendo al último placer del día, a dormir
De pronto un arrebatado pensamiento se cruzó por mi cabeza ¡Mañana! ¿Qué pasará? ¿Qué debo hacer? Pero justo antes de que esto arruine mi día un pesado y abrumador sueño se apoderó de mí salvándome de la incertidumbre y la angustia.
30/08/2009 at 10:37 pm Permalink
“dejando las culpas atrás, muy atrás”
bien por eso Pachi!
31/08/2009 at 11:31 am Permalink
Dejarse llevar! Sí!
Una noche en Cerro Azul decidí caminar como si estuviera soñando. Sin tratar de controlar lo que hacía o adónde iba. Para ver qué pasa. Creo q ahí algo cambió en mi vida.
Muchos besos,
A
31/08/2009 at 3:53 pm Permalink
cortita pero bonita historia nohay nada como dejar los problemas atras y vivir la vida mejor manera posible sigue siempre adelante y sorprendiendonos cada semana con tus historias cuidate mucho.besos.
31/08/2009 at 7:54 pm Permalink
Oye, de casualidad encontré tu blog……
Es porque se me quedó grabada la imagen de tu entrada en la presentación del “Show de los sueños”………!Que entre Pachi Valle Riestra!!……y sales Tú, con tacos altos caminando como si fueras a pegarle a tu pareja. Es una imagen como para colgarla en la net, fué impresionante tu salida.
Por lo que escribes, veo que tienes unos “bajones bravos”….eso de ver caballos celestes y buscar el chifa mas próximo……no es muy saludable, aunque explicaria la forma en que sales caminando en la tv.
01/09/2009 at 6:00 pm Permalink
linda historia!
excelente blog!!
saludos
01/09/2009 at 11:59 pm Permalink
que loco como cierta gente ve las cosas tan diferentes no? el ve “bajones” donde yo veo “subidones”…el no cree que sea saludable, para mi es una inyeccion de salud….en fin, cuanta falta le hace a la gente volar y dejarse llevar…definitivamente cuanto miedo a si mismos existe…
02/09/2009 at 1:20 am Permalink
Tia, que cuando te “prendes” bravo acabas con un “filo” que te cagas…(disculpa la expresión populix). Además no estoy en contra de eso, volar es muy bueno.
02/09/2009 at 1:35 am Permalink
Una vez ví a Elian Karp bailando danza contemporánea y dije: …..!oye, pero que bien baila Elian Karp!…..pero resultó que era Pachi Valle Riestra.
02/09/2009 at 5:10 am Permalink
en mi casa me siento turista…que buiena!
hola Pachi. sigo tu blog de vez en cuando.
un abrazo, melissa
02/09/2009 at 5:45 pm Permalink
muy buena tu historia , me cambio el mal momento que pase , es mas debería de agradecerte , me hizo reflexionar tu “hermoso dia” … grande Pachi
02/09/2009 at 9:05 pm Permalink
Querida Pachi, se que no tengo ninguna autoridad literaria para hacer ninguna critica a tus textos, sobre todo cuando mi unica hazaña literaria ha sido escribir un par de cartas de amor, no correspondidas por cierto, abuuuuu, pero en las que puse el alma, el corazon y la vida, por eso lejos de hacer una critica, quiero hacer una afirmacion, que…………”escribes divino”, este texto ha sido bastante corto, pero muy profundo y yo me he sentido identificada con èl, porque tambien he tenido esa sensacion, y tambien me dejè llevar, Lizandro Meza explica esta sensacion con estas palabras “Salgo a la calle sonriente levanto la mano y saludo a cualquiera, varias personas creyendo que le saludado levantan la seña”, pero la mejor explicacion la da Joan Manuel Serrat en una pequeña estrofa que dice asì “…de vez en cuando la vida, toma conmigo cafè, y esta tan bonita que…..da gusto verla, se suelta el pelo y me invita, a salir con ella a escena”. Me gustaria darte un par de ideitas. ¡Ahhh Pachi! , te aconsejo que no olvides cobrarle a Eva tu comisiòn jejeje.
02/09/2009 at 10:43 pm Permalink
Acierca di lus bailarines qui nicisita para Eva, tingu experiencia bailando la llamerada, la kullawada y utras wadas. Di sirsh pusible por favursh.
03/09/2009 at 5:16 pm Permalink
hola leda tienes razon esa mujer escribe divino q vale la pena verla todos los dias pero lo q yo aconsejaria a pachi q busque a eva y le diga lo q siente no se si esto seria una locura pero me muero x una tercera parte jejje bueno espero q xsigas escribiendo chau.chau leda y pachi.bay.
03/09/2009 at 6:32 pm Permalink
….caminaba por las calles sin poder sentir la difrencia entre lo gaseoso y lo material, la angustia del vaivén del colon y la audición que era de ballet clásico. Allí durante un salto sentí perder un poco de peso……..la fatalidad de estar con la “wacha floja”……cruda realidad, la nobleza de mi malla no alcanzó para disimular nada, rematé con un huaylas antiguo y me fuí del lugar..
04/09/2009 at 12:08 pm Permalink
Siempre es bueno detenerse…. y no pensar mas , sino en el momento, …e una tranquilidad y te transporta a nuevas emociones…. lindoooo